COSAS QUE SOLO ENTENDERÁS SI LLEVAS GAFAS

¡Qué dura es la vida del fobo! Que si no pierdes detalle de cuanto ocurre en el mundo virtual, que si no temes a la luz azul de las pantallas porque a pesar de pasar de vivir todo el día conectado sabes cómo cuidar tus ojos, que si combinas a la perfección tus gafas hipters. Hoy te lo ponemos fácil. Porque sabemos lo duro que es vivir así, te rendimos homenaje a ti, porque sólo tú entenderás estas cosas que ocurren cuando llevas gafas.

Se ensucian con mirarlas

No sólo la luz azul es la enemiga de los ojos, el polvo, la marcas de huellas y suciedad en general son de lo peor. Los que utilizan gafas lo saben y viven aterrados con la idea de limpiarlas a cada segundo para no escuchar la frase de madre que todo fobo tiene grabada “pero con tanto polvo, ¿eres capaz de ver algo?”. Sólo una persona que lleva gafas entiende la epifanía que se produce al limpiar las gafas tras un sesión de videojuegos y comprobar que el mundo no es del color apagado y tenue que creías, si no que tras de ellas hay un arco iris de colores esplendoroso.

El síndrome de Superman

Es muy frecuente entre el novato portador de gafas creer que sus gafas tienen los superpoderes de la invisibilidad. Llevas gafas, te ven. Y no, tus gafas no son las de Superman que no te reconocen al ponértelas o quitártelas. Te ven, saben que eres tú, así que ¡Deja de hacerte el tonto!

Cosas de películas que no hay que hacer jamás

Uno, nunca te quedarán las gafas como a Jude Law. Dos, nunca unas gafa de marco vintage se acomodaron tan bien a rostro humano alguno. Tres, la habitual escena de caída de ojos con gafas no queda tan bien en la vida real. Cuatro, las gafas en la vida real se mueven, se caen, se pierden, se rompen… y no son la excusa para encontrarte con tu príncipe azul o la madre de tus hijos.

Tirarse en el sofá y ver la tele con gafas sin que se muevan es físicamente imposible

¿Quieres acostarte de lado tras un día duro y ver de nuevo tu serie favorita porque tienes que estar al día? No. Con gafas no. Si llevas gafas, sabes que es imposible. Se moverán, se te incrustarán en el pómulo, te harán daño en el parietal y al final te sentarás como una señorita que es justo lo que no quieres ser.

¿Vemos una peli en 3D? ¡No!

“¡Oh que bonitas son las gafas 3D! ¿Qué tal si vamos a ver la mujer maravilla en 3D?” ¡Ja! ¿Has probado ponerte alguna vez las gafas 3D sobre tus gafas formuladas? Sí, lo has hecho y ya sabes el resultado: los chinos inventaron torturas más llevaderas que esta. Las gafas de realidad virtual ya ni hablamos. 

Una taza de té caliente, ¡se empañan!

Una taza de té caliente para recrear una escena de pelicula viendo llover desde la ventana, ¡se empañan! Mientras revuelves esa deliciosa pasta ¡Se empañan! Cuando vas subiendo una montaña a menos 1 grado ¡Se empañan! Aceptemolos, las gafas siempre se empañan.

¡Momento! ¿dónde están mis gafas?

Sólo un miope sabe lo duro que es dormir en casa ajena y hacer un plano mental de dónde dejas las gafas, dónde está el interruptor de la luz y cómo ir al baño más cercano sin morir en el intento. Pero posiblemente el momento más ridículo es ir a la ducha y tener que memorizar dónde está el champú y la toalla antes de meterte bañar. ¡No estás sólo! Miopes del mundo, ¡los entendemos!

¡Sabemos que todo te pasa, pero tranquilo que con Lentes Eyezen® ahora es más fácil!